El mundo está un poco desatendido últimamente. Bueno, al menos el mío. Y seguramente el de algunos más. El mundo está lleno de almas desesperadas en busca de un poco de amor. Y no, no es por el hecho de que se acerque San Valentín. Es por el hecho de que somos seres humanos y por mucho que a veces decidamos permanecer en soledad para que no se nos haga daño, inconscientemente buscamos que alguien nos salve, que alguien nos regale un poco de su tiempo, que nos dé un poco de amor. Tiempo y amor. Dos de las cosas más valiosas de las que un hombre puede poseer. Efímeramente, pero lo hace. Y como lo posee, lo puede regalar. Sin embargo, hay gente que le regala su amor y su tiempo a personas equivocadas, erróneas. Se lo regalan a personas que no saben apreciarlo, que no lo valoran lo suficiente. Personas que son su perdición, su verbo malgastar, su condición de perder. Personas que lo único que hacen es quitarle un poco de vida a ese sujeto que le está regalando, sin querer queriendo, dos de sus más preciados tesoros. ¿Por qué? Siempre he pensado que los seres humanos somos un poco (bastante) masoquistas. Tropezamos más de dos veces con la misma piedra por mucho que nos adviertan que hay otro camino a la derecha y que posiblemente no tenga piedras, sino diamantes.Y somos conscientes de que no es bueno, de que deberíamos hacer más caso a esas personas que sí valoran nuestro tiempo y nuestro cariño, pero seguimos por el camino erróneo. Somos almas perdidas en busca de una cantidad de tiempo y un tipo de amor que una vez nos dieron y que, aunque sabemos que no nos lo volverán a dar, lo queremos de vuelta. El mundo es un caos últimamente. Bueno, al menos el mío. Y seguramente el de alguno más. O al menos nuestro tiempo, o la forma de gastarlo en X cosas. O al menos nuestro amor, o la forma de regalárselo a aquellos que no se lo merecen. Tiempo y amor. Siempre queremos más, nunca es suficiente. Tiempo y amor. Enemigos. Cuando hay amor y es bueno, el tiempo vuela. Cuando no lo hay, el tiempo no parece curar nada. Tiempo y amor. También amigos. Con el tiempo, superas los amores que ya no están. Amor, hace que el tiempo se valore más. Tiempo y amor. Jodidamente indefinibles. Increíblemente necesarios.
Os voy a dar un consejo que, por mucho que yo intente cumplirlo, a veces me resulta incomprensiblemente imposible: regalad vuestro tiempo a la gente que sepa apreciar vuestro amor y regaladle vuestro amor a la gente que desee estar presente en vuestro tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario