viernes, 28 de agosto de 2015

Algo de vodka y una madrugada.

Algo de vodka y una madrugada fue todo lo que tuve cuando no estabas junto a mí. Fue todo lo que tuve mientras esperaba que vinieses por última vez. Y, como mi mente no dejaba de darle vueltas a todos nuestros momentos, decidí dejar que la inspiración se apoderase de mis dedos... Y decidí escribir todo lo que siempre quise decirte. Decidí compartirlo con la luna para saber que al menos alguien lo tenía claro. Este fue el resultado.

Y que siempre recuerdes,
que a pesar de todo,
de las idas y venidas,
de los ahora sí y de los ahora no,
de no haber dado todo,
yo quería intentarlo,
quise
y sigo queriendo,
y probablemente siempre quiera,
por haber dejado a la mitad
lo que siempre quise entero.
Del todo.
Hasta el final.
Con dos cojones.
Porque así debería ser siempre, ¿no?




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