Y hoy, después de tres meses desde que decidiste rasgar mi corazón, llevarte la mitad de mi vida con él; hoy, después de tres meses entre mucha incertidumbre y también nostalgia, sigo pensando en ti, sigo pensando en nosotros, sigo creyendo que todo esto tiene fecha de caducidad. Le he dado mucho trabajo al corazón en estos tres meses, ni si quiera puedes imaginarte cuánto… Pero, si te soy sincera, por una parte, creo que es lo mejor. Creo que es mejor que no sepas que mi corazón está trabajando veinticuatro horas al día siete días a la semana. Por una parte, prefiero que no sepas nada, que pienses que todo me va bien, que realmente soy feliz, que dolió en su día pero que hoy, después de tres meses, me da igual si vuelves o te quedas allí. Aunque sea todo lo contrario. Prefiero que pienses que arranqué la última página de aquel libro al que una vez llamamos “nuestro” y que la quemé, dejé que se la llevase el viento y decidí ir a la librería más cercana para comprarme otro. Uno más afín a mí, con olor a nuevo, de esos que sólo te hacen sonreír, con un final predecible pero a fin de cuentas feliz. Prefiero que pienses que me preparé un té de esos que tanto me gustan, que empecé a leerlo y que no podía parar, que me retiré de mi rutina diaria para seguir con él porque todo lo que me producía era lo que llevaba mucho tiempo sin sentir. Pero no es así. Me compré varios libros, pero no conseguí empezarlos. No conseguí arrancar aquella última página que nos quedaba. Al contrario, la guardo en un lugar seguro, con llave, para que nadie más pueda leerla, para cuando te apetezca regresar a casa. Sí, a casa. No sé cómo alguien puede saber cuándo ha de empezar un nuevo libro y olvidar fácilmente todo lo que el anterior le hizo sentir, le enseñó, las razones por las que le mantuvo en vilo muchas noches… No sé cuándo es realmente el momento perfecto para guardar ese libro en una estantería y coger el siguiente. Quizá no esté preparada, quizá tarde en estarlo pero hay ciertas cosas que no consigo dejar de preguntarme… ¿Y si el siguiente libro se convierte en mi nuevo favorito? Pero, ¿y si no? ¿Y si hay que volver a releer una vez más ese libro favorito porque la siguiente seguiremos encontrando nuevas sensaciones?
(Una vez más, le dejaré todo al tiempo.)

No hay comentarios:
Publicar un comentario