sábado, 14 de noviembre de 2015

#PrayForParis

13 de Noviembre de 2015.
El mundo hoy es otro completamente distinto al que fue ayer. Más distinto de lo normal. El terror y el pánico van de la mano por las calles de muchos países, los gritos y las lágrimas son amigos íntimos de muchos seres humanos, las amenazas y las salvajadas son el aperitivo del día... El mundo está hecho pedazos hoy, como muchos otros días. Cada vez peor, cada vez más inhumano. Con todo lo ocurrido hoy, me he puesto a pensar muchísimo... En la vida, en lo corta que es, en lo poco que la valoramos, en lo rápido que se puede perder. Todos los días se acaban muchas vidas, y tristemente, de manera muy injusta, de manera injustificada. Hoy el mundo está aterrorizado, hoy se ha sembrado el miedo y la conmoción en muchos lugares; hoy la gente ha perdido seres queridos, hoy la gente ha temido por su vida, y por la de los suyos; hoy, como muchos otros días, la violencia se lleva la vida de gente inocente. Y entre todo este caos yo me pregunto constantemente que por qué sigue pasando esto, que por qué alguien tiene el valor de atreverse a decidir por una vida que no es la suya, que por qué creen que la violencia es la respuesta para todo. Son casi las cuatro de la mañana y yo no puedo dejar de pensar que mientras yo estoy en mi casa, hay gente completamente destrozada, con un dolor en el pecho que nada puede aliviar. Hoy, como muchos otros días, pierdo un poco la fe en la humanidad y pienso que el mundo se está viniendo abajo, y que no hacemos nada por impedirlo. Pienso que lo que ha ocurrido hoy en la ciudad de las luces, puede ocurrir mañana en cualquier otro lugar, a cualquiera de nosotros. Y eso me aterra tantísimo que hasta he perdido el sueño y he sentido la necesidad de desahogarme de mil formas distintas. Hoy, como muchos otros días, se vuelve a atacar a cosas que no son ciertas y se vuelve a generalizar. Hoy, como muchos otros días, hay gente que mete a todo el mundo en un mismo saco. Pero también hoy, y esto no pasa muy a menudo, la gente se solidariza con el resto del mundo, la gente manda mensajes de apoyo, la gente cree, la gente comparte, la gente ayuda, la gente piensa, la gente reza, la gente observa, espera y escucha atentamente. Hoy se ha vuelto a cometer un atentado contra toda la humanidad y ha vuelto a quedar patente que el ser humano es el mayor enemigo del propio ser humano. Hoy la impotencia se apodera de mí, vuelco mi corazón en toda esa gente que esté pidiendo ayuda en estos mismos momentos y les deseo lo mejor. Hoy... Todos somos París y todos estamos con la ciudad de las luces y con cualquier otro país pasando por algo parecido.

Ojalá mañana todos seamos UNIDAD, todos seamos MUNDO y sobre todo estemos llenos de mucha, MUCHA HUMANIDAD.

#PrayForParis



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