Hoy conocí a un hombre. Estaba esperando. Ambos lo hacíamos.
Hoy conocí a un hombre. Bueno, más bien le vi. Le observé. Quizá por el aburrimiento, quizá por la curiosidad. Tenía la mirada perdida, oscura, preocupada. Sí, preocupada. Esa es la palabra. Estaba preocupado. O al menos lo parecía. Pensé en qué se le estaría pasando por la cabeza en ese momento. Pensé que quizá estaba pensando en su familia. En su mujer, si es que tenía. En sus hijos, si es que tenía. O, por el contrario, en esa mujer y en esos hijos que no tenía. Quizá estaba pensando en lo pesado que es su trabajo, o su jefe, o sus compañeros. O quizá pensaba en lo pesado que es llegar a fin de mes sin tener trabajo. Quizá... Quizá... Quizá no pensaba. Quizá prefería dejar todo en manos del destino, entre esa fina línea entre la acción y la paciencia. Quizá simplemente quería evadirse. O quizá tenía una vida muy vacía y buscaba con qué llenarla... Quizá el espíritu navideño le proporcionaba nostalgia y pensaba en aquellos a los que echaba de menos. Quizá, quizá...
Hoy conocí a un hombre. Estaba esperando. Ambos lo hacíamos. Esperábamos la salida de un autobús que nos llevase a nuestro destino. Yo esperaba regresar a casa. ¿Él? No lo sé. Quizá sí, quizá no. Quizá acababa de salir de casa, quizá no la tiene. O quizá sí tiene casa, pero no hogar.
Hoy conocí a un hombre. Parecía perdido, preocupado. Pero las apariencias engañan. Supongo que mientras esperas te aburres y cuando te aburres no tienes una sonrisa en la cara. Espero que sólo fuese eso.
Hoy conocí a un hombre. Bueno, más bien le vi. Parecía buena persona. Me llamó mucho la atención. Tanto que me inspiró a pensar, a escribir. Por eso estoy aquí. Porque la vida es tan mágica, tan llena de vida, que te hace cruzarte con millones de personas a lo largo de tu vida de las cuales tan sólo un 1% entra a formar parte de tu vida. Porque la vida es así de curiosa, y de silenciosa. Llena de secretos, de escondites, de desconocidos que estás a punto de conocer y de conocidos que más tarde desconocerás.
Hoy conocí a un hombre. Esta entrada se la dedico a él, a ese hombre que una vez vi y del que nunca más volveré a saber nada. Espero que todo le vaya bien.

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