Bueno, creo que esta entrada no le va a interesar a demasiada gente. La escribo básicamente porque necesito sacar este pequeño balance fuera.
2014 ha sido un año... No sabría definirlo, la verdad. Ha sido uno año duro, hecho de cristal. Duro, pero frágil. Un año capaz de romperme en mil pedazos en bastantes ocasiones. Pero también un año capaz de recolocarme, sanarme y hacerme más fuerte en el resto de ocasiones. Creo que es uno de los años más inolvidables de mi vida. Por todo lo que he experimentado, vivido, aprendido. Por todo lo que mi vida ha cambiado, porque el tiempo ha dejado más huella que nunca. Porque la gente también lo ha hecho. Algunos lo han hecho para bien, otros para mal. ¿Importa eso ahora? Creo que no... Lo que importa es que he aprendido de ellos, de las personas y de los recuerdos. He aprendido que si se quiere, se puede; que las cosas suceden cuando menos te las esperas y que las lágrimas y el dolor no duran para siempre. He aprendido de las palabras, de las acciones y de las mentiras. He aprendido de las personas y también de las "personas". Pero sobretodo he aprendido muchas cosas de mí misma. Me he dado cuenta de que soy más fuerte de lo que yo misma podría si quiera llegar a imaginarme. Me he dado cuenta de que si una persona quiere enfrentarse a mí ha de saber que ya tiene la guerra perdida. Me he dado cuenta de que valgo mucho más de lo que en realidad me valoro. Y por ello ahora me quiero quizá un poquito más. Sí, tengo mis días. Como todos, supongo. Pero por eso dicen que el tiempo todo lo cura. Porque nos hace crecer, evolucionar, aprender, ayudar. Nos hace pensar, nos hace olvidar, nos hace SER. Este año me he sentido más orgullosa de mí que nunca. Y cuando mire hacie atrás, recordaré este año como un año de evolución. No cambiaría nada de lo que ha pasado este año porque todo ello me hace ser quien soy hoy. Ni lo malo, por enseñarme. Ni lo bueno, por recordarme lo bonita que puede llegar a ser la vida. De lo malo, saco una lección. De lo bueno, saco mil recuerdos inolvidables e irreemplazables.
Y que ojalá pueda llegar a decir todo esto de todos los años que me quedan por delante...
Espero que vuestro año haya sido bueno y que si ha sido malo recordéis que nada dura para siempre y que todo acaba encontrando su equilibrio.
Es un poco pronto pero...
¡Feliz año nuevo!
Y gracias por leerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario