miércoles, 20 de agosto de 2014

Let it be.

Siempre queremos hacer todo con prisa porque creemos que la vida se nos va de las manos. Y en parte es cierto. El segundero del reloj está corriendo continuamente y a veces no nos paramos a pensar en ello, pero cuando lo hacemos, acabamos poniéndonos manos a la obra como si quisiéramos terminar el relato de nuestra vida en un minuto. Y no deberíamos hacer eso. Es cierto que la Tierra se está moviendo, es cierto que no está esperando por nadie pero ésa no es razón para querer hacer todo a la ligera. Incluso las cosas buenas que pasan en nuestras vidas necesitan tiempo. Al igual que nosotros. ¿Por qué siempre queremos llegar rápido a los sitios? ¿Por qué siempre queremos terminar cualquier trabajo antes de tiempo, o cualquier película o saber el final de un libro lo antes posible? A veces creemos que por ir más deprisa estamos disfrutando de la vida, estamos viviendo minuto a minuto, pero estamos completamente equivocados. Creemos una cosa y en realidad estamos haciendo todo lo contrario. El segundero del reloj no va a parar por nada ni por nadie pero todo en esta vida necesita su tiempo y hemos de disfrutar de cada segundo sin prisa aunque tampoco sin pausa, sin esperar un milagro pero estando preparados por si llega. ¿Por qué no disfrutamos de las vistas cuando vamos a un determinado sitio? ¿O por qué no lloramos hasta lo imposible viendo una y otra vez una preciosa escena sensiblera de una película en vez de llegar al final feliz antes de tiempo? ¿O por qué no leemos y releemos X página de un libro cuando se trata de una simple frase que puede marcar tu vida en vez de querer saber el desenlace al instante? ¿Por qué no aprendemos cosas mientras hacemos un trabajo e intentamos disfrutar de ello en vez de deshacernos de él lo antes posible como si no nos sirviese para nada? El segundero del reloj va a seguir corriendo y no va a esperar ni por vosotros ni por mí pero eso no significa que debamos hacer millones de cosas porque no disfruta más de la vida quien más cosas hace, sino quien de verdad sabe valorar cada cosa y cada minuto como si fuese el último sin importarle cuántas cosas le queden por hacer... Porque la vida está para vivirla y disfrutarla con tiempo y sin correr demasiado... ¡Aún nos queda mucho para llegar a la línea de meta! No queráis hacer las cosas, dejad a las cosas ser y hacerse por sí solas porque todo, absolutamente todo, acaba llegando. Dadle tiempo al tiempo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario