viernes, 18 de julio de 2014

Algún día echarás de menos todo eso que nunca creíste que se iría.

Creo que, hoy en día, la gente da muchas cosas por hecho. Damos, incluyéndome a mí, mejor dicho, las cosas por sentado. Creo que no nos preocupamos de verdad de muchas cosas. Olvidamos cuidar ciertas cosas por el simple hecho de acostumbrarnos a que estén ahí, y por cosas me refiero también a personas. Decimos muchos "gracias" pero pocos son de verdad porque, ¿cuándo fue la última vez que alguien te ayudó de verdad a superar un mal momento? ¿Cuándo fue la última vez que alguien te agradeció el hecho de que estuvieses a su lado? Podemos pensar "bueno, ¿para qué darles las gracias si es algo que los amigos, se supone, que deben hacer simplemente por serlo?". Es cierto. No deberíamos darles las gracias a nuestros amigos por ayudarnos porque se supone que ellos son nuestros amigos, entre otras cosas, para estar ahí, con nosotros, en los momentos difíciles especialmente. Pero creo que a veces la gente no valora demasiado a sus amigos. Creo que deberíamos demostrar mucho más y hablar mucho menos. Nos acostumbramos a que estén a nuestro alrededor, en los momentos buenos y en los no tan buenos; nos acostumbramos a ello y no nos preocupamos en pensar "¿y si algún día dejan de estarlo?"; nos acostumbramos a sus clichés para animarnos, a sus intentos de hacernos sacar nuestras mejores sonrisas, nos acostumbramos a ellos, pero algún día (y puede que no tarde mucho en llegar), si no los cuidamos, si no les demostramos que de verdad agradecemos lo que hacen por nosotros, si lo damos por sentado..., algún día ellos van a dejar de estar ahí y es entonces cuando echaremos de menos todo aquello a lo que estábamos acostumbrados, y, dejadme deciros que, pocas cosas son peores que echar de menos algo que formaba parte de tu rutina diaria. Hay muy pocas cosas que duelen tanto como echar de menos algo que nunca creerías que se iría.



No hay comentarios:

Publicar un comentario