Hoy decidí soltar un suspiro por cada decepción que me he tragado últimamente y lo triste es que podría pasarme toda la noche suspirando hasta quedarme sin aire así que, para que no resulte tan absurdo, he decido dar un trago al vaso de agua que tengo a mi lado y soltar en el siguiente suspiro todas las decepciones juntas. Todas las decepciones idas en un suspiro. Inspirar, expirar. Retener, soltar. Soltarlo todo. Eso es lo que necesitaba. Por eso buscaba alguna sencilla forma de hacerlo. Y, bueno, no sé. No ha dado gran resultado pero supongo que esto lleva su tiempo. Que como dicen, la felicidad no es algo que se consiga de un segundo a otro, sino que es un estilo de vida que se forma pasito a pasito, sin prisa pero sin pausa. Es un proceso continuo lleno de ilusiones. Ilusiones en vez de decepciones. Y de sueños, tanto grandes como pequeños. De pensamientos que nos sacan una tímida sonrisa cada vez que cruzan nuestra mente. Por eso, voy a guardar todas las ilusiones en una caja fuerte y a seguir soltando las decepciones en cada suspiro evitando que lleguen a mi corazón, haciendo que se alejen de mí lo antes posible. Porque he comprendido que es una pérdida de tiempo intentar analizar los porqués de cada situación, que no llevan a ningún camino seguro, que sólo hacen que tropiece una y otra y otra y otra y otra (¿lo habéis pillado ya, no?) vez con la misma maldita piedra que parece no desintegrarse nunca; que no merece la pena malgastar el tiempo en cosas que nos comen por dentro, que nos desgarran, que arañan los corazones poco a poco hasta que escuecen tanto que queman día y noche. Por eso, voy a procurar centrarme en las cosas positivas y alejar la negatividad de mi mente. Porque a fin de cuentas, todo está ahí, en nuestra mente. Y nuestro objetivo es controlarla y evitar que el proceso sea a la inversa. Porque la mente y el miedo son dos de los mayores enemigos del ser humano. ¡CUIDADO! Os estoy advirtiendo. Y os hablo desde la experiencia. Y sí, sé lo que estáis pensando... "Es muy fácil decirlo pero tan complicado de llevar a cabo...". Cierto. Tenéis toda la razón. Por eso lo escribo aquí, para intentar recordármelo. Supongo que el caso es intentarlo; que en eso consiste la valentía y, lo consiga o no, al menos lo intentaré. Porque la vida es intentar, es arriesgar, es probar. Que el tiempo es corto, y pasa, y vuela, y se va sin que nos hayamos dado cuenta, y sin que hayamos intentado, y sin que hayamos arriesgado, y sin que hayamos probado. Así que... No os desaniméis, no os rindáis. La felicidad puede estar a la vuelta de la esquina (o eso suelen decir). Porque cuando durante un tiempo nos ha ido muy mal, la vida luego nos regala cosas buenas. Es un intercambio de favores. Sonreíd y la vida os dará más razones para seguir haciéndolo.
Intentad.
Arriesgad.
Probad.
Sonreíd.
Sed MUY felices.

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