sábado, 11 de enero de 2014

Todos los días son domingo por la noche.

Llevo cerca de una hora sentada en la silla frente al ordenador y pensando sobre qué debería escribir.
Hace cerca de una hora experimentaba millones de sentimientos a la vez y hace cerca de una hora cada sentimiento me daba una idea sobre qué escribir. Y después, desaparecieron los sentimientos y por tanto las ideas.
Aún así, voy a dejar que mis manos escriban lo que sientan... Espero que sintáis el tacto.

Últimamente he experimentado demasiados sentimientos a la vez y, por desgracia, la mayoría malos... He tenido la sensación de que el lugar en el que vivo no es mi sitio, (de hecho eso lo sigo pensando y lo he pensado más de una vez), he tenido ganas de huir... Huir de la gente, huir del ruido, huir de todos esos sentimientos que me invaden. Todos estos días me han parecido un domingo por la noche. Y es un sentimiento que casi todo el mundo conoce. Es malo, no me gusta. Me agobio, lloro, me vuelvo negativa, sólo pienso las cosas malas y acabo odiando todo. Quiero cambiar eso. Quiero que mis días sean un viernes por la noche. Y pienso hacer lo que esté en mi mano por que sea así.
No sé por qué razón pensaba que este año iba a ser el año, simplemente tenía esa sensación. Y sigo creyendo que va a ser así. Creo que va a ser un gran año porque en los 11 días que llevamos de este 2014 he aprendido muchas cosas. Me he descubierto un poquito más a mí misma, y he descubierto cómo son algunas personas en realidad. Me han fallado mucho últimamente y aunque me muera de ganas por huir de todo eso, quiero que sepan que voy a seguir aquí, enfrentándome a todos ellos y a todo el que se ponga en mi camino. Que si me he caído mil veces en esta vida, me levantaré mil y una. Las veces que hagan falta para hacerles saber que no pueden conmigo. Que si me tropiezo con una piedra, la cojo y la tiro lejos de mí. Tan lejos... Que nunca vuelve.

Una día llegó a mi vida la frase "sé el cambio que quieres ver en el mundo" y eso es lo que yo pretendo hacer. Estoy intentando ser lo mejor persona posible, estoy intentando ser como a mí me gustaría que fuese la gente, estoy intentando cambiar un poco todo esto y, aunque últimamente tenga la sensación de que lo único que hago es encender una llama, sé que esa llama se va a convertir en un gran fuego. Y ese fuego significa cambio.

Cambio.
Un nuevo camino.
Una nueva oportunidad.
Una nueva señal.
Una nueva canción.

Los músicos cambian los acordes y las letras de sus canciones si no les gusta. Eso es lo que yo hago con mi vida: la cambio hasta que todo esté como a mí me gusta. Y quizá con una canción se tarde menos, quizá cambiar una vida lleva años pero... Voy a usar todos los que pueda hasta convertir mi vida en algo que quiera proteger, que no quiera cambiar, en algo que sea lo que siempre he soñado. No me importan los problemas, no me importan las montañas que tenga que mover hasta entonces. Sólo me importa el final. Porque de todos modos...

...Roma no se construyó en un día, ¿no? 
Y aún así la disfrutamos cada vez que tenemos la oportunidad.

El Coliseo, Roma. Abril 2012

Y llegó el último segundo de la canción...

2 comentarios:

  1. A ver si me contagias un poco de tus ganas de luchar. Suerte. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucho ánimo, recuerda que todo en esta vida pasa por algo. Y estamos en el mundo por algo. Sigue adelante.
      Gracias por pasarte x

      Eliminar