Estoy estudiando la
carrera que siempre he querido (Filología Inglesa, por si queréis saberlo) y, a
pesar de que es un gran reto, pocas cosas me hacen tan feliz como eso. Llevaba
mucho tiempo esperando un cambio de aires, una especie de milagro que hiciese
girar mi vida unos 360º y, de momento, no puedo quejarme. No todo es bueno, no
todo es felicidad y diversión. Los cambios siempre conllevan cierta
responsabilidad y cierta madurez pero
incluso con todo ello puedo decir que estoy feliz, estoy contenta y muy emocionada
por esta nueva etapa. Que venga lo que tenga que venir, que aquí estaré yo a
pie de cañón. Aquí estaré yo, dispuesta a darlo todo, a dejarme la piel en el
camino… Que aún me queda mucho por recorrer y estoy segura de que este gran
paso no es ni de lejos el más grande que me espera en mi vida.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Changes, chances.
Quiero pedir perdón porque estos días he estado bastante
desaparecida. Es lo que suelen tener las mudanzas y los cambios... Mi vida
universitaria acaba de empezar... Pero no es lo único, los cambios siguen sucediendo. Aún me cuesta
creer dónde estoy. Aún me pongo nostálgica si miro hacia atrás y veo todo el
recorrido que he hecho, todo lo que he conseguido, todas las cosas que he
pasado. Llevo toda mi vida esperando
este gran cambio y ahora que está aquí, me cuesta hacerme a la idea. Estoy
asustada, sí. Mucho. Pero eso no significa que no esté preparada o que no lo
desee tanto como antes. De hecho podría decir que lo deseo cada vez más y más.
Y cada vez que creo que ya no puedo necesitar este gran paso más, algo ocurre
en mi vida, algo se acciona en mi pequeño universo que hace que rectifique.
Siempre se puede desear más y más… El deseo no tiene límites.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
