Y llegó el último segundo de la canción...
martes, 1 de abril de 2014
GAME OVER
Creo que hoy podría llenar un vaso entero a base de mis lágrimas. O dos. O tres. Dicen que cada gota cuenta y, sin embargo, yo lo único que quiero es que todas esas lágrimas cesen. Quiero que mis ojos descansen pero no me hacen caso. Lo único que quiero es que todos esos demonios desaparezcan de una vez por todas. Los que están en mi alma y los que me rodean. Porque ni unos ni otros me están dejando seguir adelante. Me están frenando. A mí y a mis sueños. No dejan que persiga nada. No sé cómo lo hacen pero cada vez que estoy a punto de cumplir un sueño, ellos aparecen y sacan una señal de STOP que, por mucho que lo intente, no me deja seguir. Mis intentos son todos inválidos. No sirven de nada. ¿Por qué? Es lo único que me pregunto cada noche, cada mañana, cada hora, cada segundo. El tiempo corre. El tiempo no para por nadie, ni si quiera la misma Tierra. Ella sigue en movimiento. Como todos, supongo. Menos yo. Yo no. Yo no me muevo, yo sólo retrocedo. Porque cuando intento dar un paso hacia adelante, cuando avanzo una casilla, esos demonios aparecen para hacerme retroceder tres. ¿Quién dijo que la vida era un juego? No recuerdo haber oído eso jamás. ¿Y por qué me lo parece? Me parece que estoy participando (sin saber el porqué) en un juego que no me gusta y en el que voy perdiendo con mucha diferencia. Ni si quiera sé en qué consiste este juego. Tengo tantas dudas, tantas preguntas... ¿Cuándo termina el juego? ¿Qué pasa después? ¿Alguien sabe si hay más vidas? Sólo quiero dejar de jugar... O ganar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
